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LLEGÓ LA HORA DE ELEGIR: NINGUNA CAÍDA
DURA PARA SIEMPRE
La
Argentina acaba de experimentar una semana durísima, tanto en lo
político como en lo financiero. Con la mitad de los argentinos
endeudados y con problemas para llegar a fin de mes, y con creciente
complicación en pymes que siguen bajando persianas en todas partes,
el Gobierno acaba de sufrir una derrota tras otra.
Con el desregulador Sturzenegger en el centro del remolino, el Poder
Ejecutivo se vio obligado a rendirse al gremio de los prácticos, que
llegó a bloquear los puertos. También se tuvo que achicar al máximo
otra ley ómnibus que, con Patricia Bullrich a la cabeza, se intentó
pasar por el Senado.
Sintéticamente, se dio media sanción al desalojo express, a la ley
de expropiaciones y al tope a las indemnizaciones, que deben ser
ahora validadas o no por la Cámara de Diputados. Y se tuvo que dar
de baja, por no contar con los votos (ni siquiera comprados), la
flexibilización a la venta de tierras a extranjeros y los cambios a
la ley de manejo del fuego.
Todo esto significó una herida en una de las columnas del Gobierno.
Estas derrotas tuvieron a Sturzenegger arrinconado en el ring,
pidiendo que suene la campana, tanto que a partir de ahora todas sus
ideas van a tener que pasar por el filtro de la mesa política. Y, lo
peor del caso es que la situación se dio con Milei en Narnia,
levantando deditos en Ecuador y Colombia, después de una inédita
pelea con Brasil.
Esto provocó una fuerte presión a la baja para los papeles
argentinos, tanto acciones como bonos. Los títulos públicos
perdieron 3% en la semana, por lo que el riesgo país subió 22
unidades, hasta 452 puntos básicos, el mayor nivel de los últimos
dos meses.
Desde el último pico, de hace 8 semanas, los bonos argentinos caen
14% en dólares, por lo que el riesgo país pegó un saltó de 50
unidades, de 402 a 452 puntos básicos. Hoy, dejando a Venezuela
aparte, Argentina vuelve a liderar la tabla del riesgo, seguida por
Ecuador con 425 unidades y mucho más abajo México con 195 puntos,
Brasil 175, Perú 104, Chile 92 y Uruguay 64.
Y esta suba del riesgo fue absolutamente local, no regional, ya que
en lo que va de agosto el riesgo argentino sube 22 puntos básicos,
mientras que el riesgo de Chile no cambió y el riesgo de Uruguay se
achicó 2 unidades, el de Brasil descendió 4, el de Ecuador 5, el de
Perú 8 y el de México se redujo en 16 puntos.
Y ahora, con bonos a 10 años cuyo menor precio hace que las tasas a
vencimiento oscilen entre 8 y 9,5% anual en dólares, el ministro de
Economía Luis Caputo enfrentará este mes dos licitaciones, una el
próximo miércoles, día en el que vencen $ 4,5 B (un monto manejable
ya que en los últimos llamados vencieron en promedio de a $ 8,8 B
por vez). Y el jueves 27 de agosto vencerán otros $ 16,6 B,
Hasta ahora, según se vio en la estrategia coordinada por Economía y
el BCRA, el Gobierno va absorbiendo más pesos que los que vencen, y
luego vende bonos en pesos atados al dólar en el mercado secundario,
con lo cual procura mantener la tasa en pesos en la zona del 23%
anual, tomando al mismo tiempo dólares con colocación del Bonar 2029
(AO29) que paga 8,4% anual en dólares.
Mientras tanto, en papeles privados esta semana fue aún peor que el
derrape de los bonos estatales. A pesar de haberse presentado hasta
ahora 15 balances trimestrales del 2°T 26 con una ganancia 80% más
alta que en el 2° T25. Y pese a que los números contables del 1°S26
dan una utilidad 75% mejor que la del 1°S25 (ver todos los números
en el informe aparte de PERSPECTIVAS), la Bolsa porteña (y las ADR
argentinas) tuvieron una semana malísima: el índice Merval cayó 6,3%
en pesos y 4,1% en dólares.
Contra la caída del 14% registrada por los títulos argentinos en las
últimas ocho semanas, la Bolsa de Buenos Aires también sufre, pero
cae algo menos: 12,5% en dólares y 8,6% en pesos, con diferencias
híper selectivas entre papeles que demuestra la marcha heterogénea,
con forma de letra K, de la economía argentina.
Esto contrasta notablemente contra los muy buenos balances que van
presentando las empresas norteamericanas en Wall Street. Hasta
ahora, el 86% de las empresas reportadas superaron expectativas
(esta misma semana presentaron números 137 compañías, equivalentes
al 16,7% del índice S&P 500.
Ya cumplieron con la presentación de sus balances unas 430 empresas,
equivalentes al 80,3% del S&P 500. Y hubo números positivos en el
85,4% de los casos, lo cual refleja que fue el mejor trimestre desde
2021, en una medición seguida por Bloomberg desde el año 2013. El
30% de los estados contables tuvieron un resultado mejor que lo
esperado, con los sectores salud, tecnología y energía a la cabeza.
A todo esto, que son dólares contantes y sonantes, se sumó un dato
preocupante de largo pero positivo de corto. Hubo caída en la
creación de empleo estadounidense, algo que refleja que la economía
norteamericana se enfría (algo malo), pero eso disminuye la chance
de que la Fed suba su tasa de interés base, que es el enemigo mortal
de las acciones y de los bonos corporativos.
Todo esto ayudó mucho a Wall Street esta semana. Mientras la Bolsa
argentina se caída del barranco, en el arranque de agosto el índice
tecnológico Nasdaq saltó 5,2%, el S&P 500 mejoró 3,6% y el
industrial Dow Jones anotó un aumento del 3%. Muy por encima de
Frankfurt que trepó 2,7%, Santiago de Chile 2,2%, Tokio 1,9% y
México 0,1%. Con la Bolsa de San Pablo a contramano, con una caída
semanal del 3,1%, debido a la sucesión de problemas que enfrenta la
economía de Lula (ver PERSPECTIVAS).
En suma, Wall Street cerró su mejor semana en cuatro meses,
impulsado por los balances y por la expectativa de una Fed menos
agresiva. El sector tecnológico lideró, con la fabricante de
semiconductores Nvidia destacándose en volumen y mejorando su precio
en 2,3%. Al tiempo que los títulos de Airbnb, que ofrece alquileres
en línea, se dispararon un 15,4%, tras presentar un balance
trimestral con ingresos superiores a los previstos.
Otro de los elementos que diferencia al mercado local con el
norteamericano es la inflación. El IPC anual de EE.UU. bajó en los
últimos dos reportes mensuales publicados del 4,2 al 3,5%. Mientras
que esta semana acaba de darse a conocer un resultado completamente
a contramano del IPC de CABA, anticipo del IPC nacional que
publicará el próximo jueves.
La inflación en CABA subió del 1,8% de junio a 2,9% mensual en
julio. Esto significa que, mientras en EE.UU. la inflación anual
baja, en CABA subió del 32,6% anual en junio al 33,2% anual en
julio. Y la gente está sufriendo el latigazo de los precios, ya que
para ser considerada de clase media una pareja de 35 años con dos
hijos en edad escolar debió ganar el mes pasado siendo propietaria
(sin alquilar) al menos $ 2,5 M.
Los que no tienen dinero están boqueando. ¿Qué pasos tienen que
tomar los que todavía tienen alguna capacidad de ahorro? Veamos:
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