|
¿HAY QUE SEGUIR VENDIENDO O YA ES HORA
DE COMPRAR?
Maldito
prontuario!!!. Insoportable beta!!! Tantas cosas malas pasaron en
los mercados internacionales esta semana que el riesgo país regional
saltó 17% en octubre. No se salvó ninguno y, por supuesto, el peor
de todos fue la Argentina, que por su historia de 9 defaults y medio
haciéndoles "pito catalán “a los inversores, terminó el mes en el
techo de lo más inseguro.
Al cierre del viernes, el riesgo país argentino llegó hasta los 787
puntos básicos, es decir el más alto de los últimos 12 meses,
exactamente desde los 1150 puntos que había hasta que llegó el "tío"
Scott Bessent y salvó al Gobierno de Milei, haciéndole ganar la
elección de medio término de 2025, comprando pesos y diciendo
"haremos todo lo que sea necesario".
Detrás del altísimo riesgo argentino, el viernes se encolumnaron
Ecuador con 565 puntos, México con 223, Brasil con 189, Perú con
120, Chile con 102 y Uruguay con apenas envidiables 82 unidades.
Esto significa que a lo largo de todo octubre el riesgo subió para
todos: el de Argentina creció en 180 puntos, el de Ecuador en 77,
pero también treparon 18 puntos para Brasil, 10 para México, 7 para
Perú, 6 para Chile y 4 para Uruguay.
La suba del riesgo regional significa una sola cosa: que los bonos
soberanos de todos los países tuvieron caídas en sus precios contado
y subas en las prometidas tasas a vencimiento. Con las caídas
anotadas, en este momento hay papeles argentinos que tienen TIRes
volando: el bono AO29 promete 14,17% anual en dólares, el AN29
14,16%, el AE38 13,69% y el AL35 13,2% anual. No es el 52% anual al
que llegó la TIR argentina en julio de 2022 en pleno Gobierno de
Alberto Fernández, pero igual asusta bastante.
¿Por qué cayeron en bloque los bonos regionales? Fundamentalmente
hubo un vuelo a la calidad. Notablemente hubo de parte de los
inversores conservadores internacionales una gran compra de dólares,
por lo que el billete verde subió contra todo. Donde más subió fue
en Brasil, ya que el particular triunfo electoral de Lula hizo que
en la semana el dólar saltara nada menos que 9,2% contra el real. La
moneda de Brasil cayó a su peor valor de todo 2026. Pero el billete
verde también subió en México, en Japón y contra el euro.
La fortaleza del dólar, con bonos de EE.UU. que pagan a vencimiento
tasas altísimas (4,4% anual a 1 año de plazo, 4,7% anual a 5 años,
4,9% anual a 10 años y 5,3% anual a 30 años), provocó lo más temido
para la región: una caída en bloque para la cotización de los
commodities, que es lo que más exporta América latina, y que trae a
esta región una ola de dólares crocantes.
Con todo el caos provocado por las tensiones notables en Europa
(ayer mismo hubo manifestaciones con más de 150.000 franceses), por
el derrumbe de las cotizaciones de las empresas vinculadas a la IA,
por los renovados ataques entre Rusia y Ucrania, por el colapso de
Binance con un hackeo por US$ 6300 M, por los ecos electorales de
Brasil e Israel, pero fundamentalmente por la incertidumbre de lo
que pasará este martes en la elección de medio término en EE.UU.,
los commodities cayeron en picada.
En el balance de todo octubre hubo desplomes notables. La onza de
plata cayó 19,3%, el Bitcoin perdió 8,8%, el maíz de Rosario se
hundió 7,7%, el oro retrocedió 7,1%, la soja Chicago achicó 5,5%, el
trigo santafesino cedió 5,1%, la soja rosarina 4,9%. Y tampoco se
salvaron los metales básicos en octubre el níquel perdió 4,4%, el
aluminio 3,5% y el cobre 2,1%.
Con estos retrocesos en los commodities, aparece una mancha más en
medio de caos mundial actual. Hasta ahora, con las ventas más
grandes de la historia en energía, minería y agro, más el aporte de
la economía del conocimiento, las exportaciones argentinas superaron
por primera vez los US$ 10.000 M mensuales en setiembre, haciendo
que en 9 meses de este año ya haya un superávit comercial de US$
21.000 M, con chances de que en todo 2026 se llegue a la entrada de
unos US$ 28.000 M crocantes.
Semejante cantidad de dólares está abasteciendo la corrida
permanente de ahorristas, que se llevan al colchón o donde sea unos
US$ 2500 M por mes. Y, además, vía retenciones, se vienen pagando al
contado vencimientos de deuda en dólares, con el mercado voluntario
internacional cerrado. Lentamente, con mucho esfuerzo, se cubren las
obligaciones, con el Gobierno peleando para que la inflación del 32%
anual que hay desde hace un año y medio descienda.
Hoy, a dos meses de que termine el año, los pagos de capital de
deuda en dólares son mínimos (US$ 144 M), pero en 2027 hay que pagar
US$ 22.786 M, parte de lo cual ya tiene un roleo garantizado porque
son compromisos con el FMI y otros organismos. Al contrario, tal
como pasó con Mauricio Macri y con el reperfilador Hernán Lacunza
(que ahora quiere ser Presidente), lo que intimida es la deuda en
pesos. De acá a fin de año vencen $ 55 B, y luego hay que pagar $
87.000 B en 2027 y $ 72.000 B en 2028.
¿Qué pasará con el humor social mientras la Argentina cumple y
recupera reputación? ¿La enorme cantidad de argentinos sumergidos
apoyará el rumbo, con o sin Milei, en octubre de 2027? ¿Seguirá
bajando el precio de las materias primas, fuente de todos los
dólares que mantiene la actual pax cambiaria y que abastecen el pago
de las deudas?
Todos son interrogantes. Y a eso se suman los procesos electorales.
Brasil acaba de votar, y el plan platota de Lula devaluó el 10% el
ingreso de los brasileños y llevó a las cuentas fiscales de su país
a un insólito 10% del PBI. Será más complicado venderle cosas a
nuestro principal socio comercial y muchos argentinos veranearán en
Río de Janeiro o Florianópolis, y no en Mar del Plata o Santa
Teresita.
En medio de toda esta situación los precios de muchos valores caen
como si fueran un cuchillo de punta. ¿Qué papeles fueron los que
cayeron más? ¿Es hora de arriesgarse y empezar a comprar de a poco?
La decisión no es sencilla. Esto es lo que dicen los principales
bancos de inversión:
TOQUE
AQUÍ
PARA LEER LA NOTA COMPLETA
|