Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del Domingo 12 de abril de 2026

 

 

 

MILEI SE RESISTE A PAGAR LAS ALTAS TASAS QUE QUIERE COBRARLE WALL STREET: INTENTARÁ SEGUIR FINANCIÁNDOSE EN EL MERCADO INTERNO

Con tregua frágil, los activos de riesgo tienen su cuarto de hora

 

Escribe LUIS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com

El freno en la guerra de Medio Oriente fue decisivo para lo que ocurrió esta semana en los mercados. El que sintió más el impacto fue el propio EE.UU., ya que bajó el dólar en todas partes, incluso en la Argentina, y también perdieron precio los bonos norteamericanos, al punto que sus tasas largas subieron, lo cual en los hechos significa que subió el riesgo país estadounidense.

Este incremento del riesgo norteamericano no es casual. Antes del enorme gasto que acaba de hacer Trump con la guerra, EE.UU. ya tenía una deuda monumental y un déficit fiscal difícil de afrontar. Y podría seguir estirándolo si la Casa Blanca lograba mantener la hegemonía del dólar como moneda mundial. Pero, además de lo que hacen los BRICS, que operan entre sí con sus propias monedas, Irán se quedó con el dominio de Ormuz, con solo atacar al barco que no obedezca sus reglas con drones de bajo costo.

De los 95 barcos petroleros diarios que pasaban por Ormuz hasta enero, antes de la guerra, ese número bajó a 5 en el momento más crítico, mientras que jueves y viernes últimos ese número creció a 15 embarcaciones, pero con petróleo que va a China, y ya no se paga en petrodólares, sino que se utiliza el yuan, lo cual afecta considerablemente la posibilidad de que EE.UU. se financie alegremente emitiendo dólares sin fin, y que todo el mundo use los billetes verdes como refugio de valor, guardándolos sin ninguna renta en cajas de seguridad, en el colchón o en la media de Moldavsky.

Además de este movimiento, a nivel local hay una ola de noticias destituyente de todos los medios contra el Gobierno. Esa alta presión mediática no es pagada únicamente por Putin, que siempre quiere meter la cuchara, sino por los fondos buitres, que pretenden que Argentina claudique, para que desaparezca el "Presidente demente ese que tienen ahora".

Esos buitres no son únicamente Burford Capital, que tenía aceitados a los jueces de primera instancia en EE.UU. por los US$ 18.000 M del caso YPF, sino por los bancos de inversión que esperan seguir ganándose la vida fácilmente con esta Argentina eternamente dividida que es "devorada por los de ajuera".

Y para entender bien esto, basta hacer un poco de historia. En el segundo gobierno de Cristina Fernández, su idea era motorizar el mercado interno como fuera. Para hacerlo, primero se apropió de los fondos de las AFJP y tiró ese dinero al mercado. Luego quemó las reservas del BCRA y también las tiró al mercado. Después, cuando su segundo mandato terminaba, tomó deuda por casi US$ 20.000 M (el Bonar 2014, en la jerga AY24), con una tasa en dólares impagable de casi 9% anual, y la experiencia K terminó, convirtiendo por primera vez un no peronista, ni radical a la Casa Rosada: Mauricio Macri.

En enero de este año, Ecuador cayó en la misma trampa buitres que Cristina Kirchner en 2014. Tomó deuda en NY para sacarse vencimientos de corto plazo, colocando dos bonos, uno a 8 años (con vencimiento en 2034) y otro a 13 años (hasta 2039), con tasas tan impagables como las del Bonar 2024 que colocó Kicillof en 2014. Hace tres meses Ecuador pagó 8,75% anual en dólares a 8 años y 9,25% anual a 13 años, es decir tasas impagables.

En octubre del año pasado, por diferentes presiones de los buitres, el Presidente Milei sacó a Gerardo Werthein de la Cancillería y colocó en su lugar a Pablo Quirno, que venía de la secretaría de Finanzas. Y en Finanzas colocó en noviembre a Alejandro Lew, un hombre que -como todo el equipo económico- había trabajado durante años para los bancos buitres norteamericanos, que viven del interés descomunal que les pagan los países mal administrados.

En enero, Lew le llevó a Milei llevó, junto con Caputo, la propuesta de hacer lo mismo que Ecuador: rolear vencimientos de corto plazo pagando la misma tasa que pagó Ecuador y la misma tasa que pagó Cristina Kirchner en 2014. Pero, para sorpresa de todo el equipo económico, Milei les contestó "ni loco voy a pagar esa tasa, vamos a tener dólares hasta las orejas, ya van a venir a tocarnos el timbre 100 veces, y vamos a poder colocar deuda al 5%".

Lo ciertamente inesperado es que ni bien recibió esa respuesta en Olivos, Lew renunció, y fue reemplazado por Federico Furiase, que hasta hace poco era director del BCRA. Y ahora, con el mismo ardor que tienen los medios contra Adorni (que deberá explicar su enriquecimiento ante la justicia), Furiase también es embestido por los medios por haber tomado un crédito hipotecario en el Banco Nación para una segunda vivienda, colándose en la prioridad de muchos aspirantes.

El pecado de Furiase es lo que sucede aquí, allá y en todas partes. El que está en el poder toca determinados timbres y le abren todas las puertas. Habrá que revisar si Furiase recibió una tasa o un plazo preferencial, diferente al hijo de cualquier vecino, y si lo hizo también deberá explicarlo en la Justicia. Pero lo importante es que esta multiplicación de noticias que salen en todos los medios es financiada por los que quieren presionar a Milei para que acepte seguir afrontando una tasa impagable.

Con todo ese escenario de fondo, la gran sorpresa que acaba de entregar esta guerra de Medio Oriente (con una tregua muy frágil ya que EE.UU. acabade retirarse de Afganistán por diferencias insalvables por Ormuz y el uranio), es que muchos capitales están saliendo de EE.UU. El mercado norteamericano es ahora riesgoso, y el dinero va a buscar oportunidades en los mercados emergentes. Gracias a los drones en Ormuz y a este dólar global más débil, toda Latinoamérica tiene en este momento un cuarto de hora con el riesgo país en baja (veremos qué pasa tras esta reunión fallida en Afganistán).

Para entender bien lo que pasa debe decirse que capitales de Wall Street volaron a los mercados latinoamericanos. Con eso, Argentina tiene hoy un riesgo país de 556 puntos (81 puntos menos que hace dos semanas), mientras que el riesgo de Ecuador bajó a 443 unidades, México 214, Brasil 190, Perú 129, Chile 95 y Uruguay 71 (en cualquier momento Uruguay podrá tener riesgo negativo, porque el riesgo norteamericano sigue subiendo).

El impacto de la guerra, con dólar débil y commodities con precios altos (que es lo exporta la Argentina), hizo que en los primeros 10 días de abril el riesgo país de Ecuador (que vende mucho petróleo) bajara en 63 unidades, al tiempo que el riesgo argentino descendió 53 puntos. En tanto que el riesgo de México se achicó en 19 unidades, el de Perú en 10 puntos y el riesgo de Brasil, Uruguay y Chile retrocedió en 7 unidades, en bloque. Todo eso sucedió porque el riesgo Trump subió: la inflación de EE.UU. voló al 3% anual por la suba de la gasolina y la confianza del consumidor yankee bajó a 47,6 puntos, el nivel más bajo de toda la historia, desde que se inició la serie en 1952 (perforando incluso los mínimos que hubo en las crisis de 1980 y 2008).

Por supuesto, si Trump no logra encontrar una salida posible a la encerrona con Irán, es altamente probable que pierda por paliza la elección norteamericana de medio término del 3 de noviembre próximo, que se quede sin mayorías en la Cámara de Representantes y en el Senado, y que haya riesgo incluso de un juicio político, aunque para eso se necesitarían los dos tercios de ambas cámaras, cosa difícil que suceda.

Obviamente, para asustar, los fondos buitres advierten que, si Trump pierde poder, quedará como pato rengo en 2027, año en el que Argentina tiene una montaña de vencimientos. Los medios están todo el tiempo diciendo que va a haber otra corrida hacia el dólar, incluso más fuerte que la que hubo entre junio y octubre de 2025, y que fue frenada gracias al dinero que puso el secretario del Tesoro norteamericano Scott Bessent.

Para generar inestabilidad y que Milei termine aceptando endeudarse a una tasa impagable, en todos los medios gritan que Milei se quedará sin Trump, sin entender que el swap por US$ 20.000 M ya está establecido, y ante una presión cambiaria que puede llegar a haber en los meses previos a la elección presidencial, Milei podrá controlarla activando ese swap norteamericano.

Pero lo históricamente sorpresivo para este momento es que en el mercado cambiario local no hay compradores de dólares, todos venden. O, mejor dicho, hay un solo comprador, el BCRA, que el viernes acaba de realizar la compra de dólares diaria más grande en dos años. De hecho, salvo en el arranque de enero, el Banco Central lleva 68 ruedas operativas con compras en las que adquirió US$ 4.887 M, achicando considerablemente la cantidad de reservas negativas.

Además, mañana Luis Caputo y todo su equipo viajan a Washington a la reunión de Primavera del FMI y del Banco Mundial. Su objetivo de mínima es conseguir que el Fondo le destrabe los US$ 1.000 M que no entregó del acuerdo pasado porque no había comprado reservas (cosa que ahora sí hizo). Y, además, hay rumores de que el ministro de Economía vendría con otro financiamiento bajo el brazo, que tendrá que ser con una tasa más baja que la pagada por Ecuador, ya que de lo contrario Milei gritará "simios orates agresivos, no les voy a pagar ese costo usurero".

Esto es posible porque, bendecido por la naturaleza (cosa que no les pasó ni a Macri ni a Massa), el campo tuvo durante la administración de Milei un nivel de humedad ideal. En dos semanas empieza a liquidarse una cosecha gruesa que viene con niveles de rendimiento nunca vistos y con los mejores precios de los granos en tres años. Es por eso que el dólar mayorista tiene el mismo precio de hace siete meses, período en el que hubo una inflación del 20%.

En paralelo, para intentar empezar a salir de la estanflación interna, el BCRA acaba de bajar encajes y las tasas de interés empezaron a descender, bajando por ahora lo que se paga por plazos fijos y no tanto los costos de los créditos. Pero con una inflación anual esperada para todo 2026 en la zona del 30%, los bancos pagan por plazos fijos chicos 22,8% y por plazos fijos grandes 26,1%. O sea, la plata se quema contra el consumo en los bancos. El argentino medio sigue pensando en dólares, hace carry trade y dice "gané 12% en billetes verdes", sin percibir que el dinero se le achica para pagar las cuentas de cada día.

Con todo ese contexto, muchos de los pesos salieron de los bancos y, con inflación al alza, empezaron a colocarse en bonos, en diferentes posiciones según el nivel de riesgo del inversor. Los más valientes compran Bonares o Globales, mientras que los más temerosos están posicionándose en Bonos CER, pero no en los cortos, porque tienen tasa muy negativa, sino en los más largos, con opciones bien orientadas hacia tres papeles que detallamos en el informe PERSPECTIVAS.

Mientras eso sucede con los bonos, en papeles privados sucede otra cosa. Como la inflación de EE.UU. subió de manera notable (0,9% en marzo, ya se parece bastante a la Argentina), hay chance de que la suba de precios estadounidense salte al 5% anual (lo que quemaría los dólares que están guardados con Moldavsky). Eso plantea que posiblemente la Fed deba subir su tasa de interés. Y, se sabe, ese es el enemigo mortal de Wall Street. Pero como la guerra entró en pausa, los mercados bursátiles tuvieron una buena semana, pero con rendimientos muy diferentes.

La Bolsa de Tokio saltó 7,2% en las últimas cinco ruedas, mientras que la de San Pablo trepó 4,8% y Wall Street mejoró 4%. Al tiempo que la Bolsa de Buenos Aires apenas subió 1,1% medida en dólares y 0% medida en pesos. Este estancamiento obedece a que desde que comenzó la guerra el índice Merval fue el que más subió, con un alza del 15%, y en este momento (luego de una gran suba) hay inversores expertos que deciden bajarse, tomar ganancias, y orientar el dinero obtenido a colocaciones diferentes.

Según dicen los expertos, no hay ninguna garantía de que la foto actual se mantenga, porque estamos pendientes de lo que salga de Afganistán. Además, este martes el INDEC dará a conocer el IPC de marzo y el miércoles se hará otra licitación de deuda, en la que el equipo económico posiblemente vuelva a intentar colocar más Bonares de 2027 (que vencen bajo la actual administración Milei) y más Bonares 2028 (que vencerán con el Presidente que gane en octubre del año entrante).

En este contexto, el ministro Luis Caputo culpa de todo lo que pasa "al riesgo Kuka", sin reconocer que buena parte del mal momento actual tiene que ver con el estancamiento de la economía generado con la intención de llevar la inflación a 0% lo más rápido posible. Pero se empieza a comprender que bajar la inflación demorará más, y que hay que generar más actividad, para que no haya tanta pérdida de empleo; de lo contrario el resultado en las urnas en octubre de 2027 puede llegar a quitar a Milei del cargo.

En la última licitación de deuda argentina, con la tasa a 1 año en EE.UU. en el 3,7% anual, por el Bonar 2027 (AO27) Caputo pagó una tasa del 5,12% anual en dólares, lo cual equivale a un riesgo país de 142 puntos bajo la actual presidencia de Milei. Mientras que por el Bonar 2028 (AO28), que vence con el Presidente que se elija el año próximo, la tasa fue del 8,5% anual, lo cual significa un riesgo de 480 puntos, más bajo que el actual.

Veremos qué pasa tras el retiro de EE.UU. del diálogo de Afganistán porque Irán no retrocede ni en su control de Ormuz ni en su tenencia de uranio, pero lo acaecido hasta ahora provocó una gran reacción en los commodities. En lo que va de abril, el petróleo baja 5,5%, mientras que los granos suben casi 1% y los metales básicos avanzan 2%. Y la gran diferencia se establece con las posiciones refugio: el oro y la plata avanzan 1,6%, pero la estrella de la apertura de abril es el Bitcoin, con una suba del 6% en el primer tercio del mes.

Lo que suceda a partir de mañana es desafiante. Irán no cede, tiene el control con una defensa de bajo costo. El dólar mundial sigue a la baja y eso favorece la misma tendencia en el mercado cambiario argentino. Y veremos qué pasa con el petróleo. Con el último retroceso del barril de crudo, la cotización de la ADR de YPF en NY acaba de bajar de 47 a 43 dólares, y algo parecido pasó con otras energéticas argentinas. Veremos cuál es el impacto del IPC de este martes y de la licitación del miércoles... Con ese combo por delante, los expertos plantean un portafolios de inversión ideal con el siguiente formato:

 

Pida en su email el PANORAMA FINANCIERO SEMANAL completo

saberinvertir@gmail.com

QUÉ PUEDE PASAR CON EL DÓLAR AFUERA:

PERSPECTIVA PARA EL DÓLAR EN LA ARGENTINA:

DIRECCIÓN DE LAS TASAS DE INTERÉS:

EL CAMINO DE LOS TÍTULOS PÚBLICOS:

HACIA DÓNDE VAN LAS ACCIONES:

PORTAFOLIOS DE INVERSIÓN RECOMENDADO: 

Pulse para volver a la pagina principal