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HORIZONTE
DESCONOCIDO
Y VENTA EN EXCESO
En
un mundo repleto de guerras, con foco estructural en la lucha por el
predominio entre un EE.UU. descendente y una China ascendente, el
alto costo de la energía y de la inflación -motorizado esencialmente
por la guerra en Medio Oriente- acaba de provocar una vuelta de
campana en los países que mantienen regímenes democráticos.
La desesperación por tener o no tener provocó un quiebre en las
últimas dos semanas. El 25 de octubre, hace dos semanas, Lula venció
51,8% a 48,2% a Bolsonaro. Eso determinó que el dólar subiera 10,5%
contra el real (de 4,98 a 5,51) y que después del "plan platota" que
compró 10 M de votos, el eterno presidente brasileño acaba de
congelar a la gente de su país subiendo el IVA al nivel más alto del
mundo mundial (necesita recaudar, ya que la deuda de Brasil es
enorme, con tasa altamente positiva y si no lo hace puede llevar al
país a un default. La tasa a 10 años brasileña subió del 12,7 al 15%
anual en dólares, está en la cima del mundo. Y el índice Bovespa de
la Bolsa de San Pablo acaba de caer nada menos que 20%.
Hace 12 días, el 27 de octubre, se renovaron 59 de 120 bancas del
Knesset, el parlamento unicameral de Israel. Con el cambio, 53
escaños quedaron a favor de Netanyahu, 48 sillas en contra y, la
gran sorpresa, 19 bancas quedaron en poder de partidos árabes. Con
esto terminan 20 años casi ininterrumpidos con Netanyahu al mando.
El opositor Gadi Eisenkot tiene la chance de formar Gobierno, lo
cual significa un cambio de paradigma en el país y en la guerra de
Medio Oriente. En medio de este proceso, la Bolsa de Tel Aviv cayó
33% y acaba de repuntar 3%. Y el dólar en Israel acaba de subir 8%,
de 2,95 a 3,18 séqueles.
Y el martes pasado se votó en EE.UU. con una paliza mayúscula para
Trump. En el senado (se renovaban 35 de 100 bancas), finalmente 54
quedaron para los demócratas y 44 para los republicanos, y 2 escaños
quedan aún sin ser adjudicados por retraso en los escrutinios de
Mississippi y Alaska. Pero en la Cámara de Representantes, donde se
renovaron íntegramente las 435 bancas, los demócratas ya se quedaron
con 254, los republicanos con 162 y aún hay 19 en disputa por
demoras en California, Arizona, Alaska y Utah. El índice DXY (que
mide al dólar contra varias monedas principales) acaba de hacer
subir al billete verde 3,5%. Y en términos bursátiles el índice Dow
Jones de papeles industriales está en un serrucho, casi sin cambios,
pero en el S&P500 bajó 6,5% y el tecnológico Nasdaq perdió 11%.
En medio de esto, el particular gobierno de China acaba de tener un
cisma. El presidente chino Xi Jinping formalizó una de las mayores
purgas políticas y militares de su mandato durante el Quinto Pleno
del XX Comité Central del Partido Comunista de China, celebrado en
Pekín entre el 26 y el 29 de octubre. La reunión dejó una imagen
inédita de decenas de asientos vacíos en la cúpula del poder y
culminó con la expulsión oficial de 33 altos dirigentes del partido
bajo acusaciones de corrupción y "graves violaciones de la
disciplina".
Y, además, mientras multitudinarias manifestaciones se desarrollan
en Francia, Alemania, Italia y otros países de la Unión Europea, el
primer mandatario ruso Vladimir Putin acaba de profundizar su
alianza estratégica, militar y energética con Teherán, ya que
recibió en el Kremlin al presidente de Irán, Masoud Pezeshkian,
firmando un Tratado de Asociación Estratégica Integral hasta 2045.
O sea, todas las fichas internacionales por las que apostó el
Presidente Javier Milei significaron una derrota tras otra. En
Brasil se mantuvo su enemigo Lula. El Israel fue destituido
Netanyahu. Putin y Xi se mantienen inalterables. Y en EE.UU. los
demócratas le pondrán trabas al Presupuesto de Trump, sin llegar a
tener por ahora los dos tercios de cada cámara para hacerle juicio
político. Pero nadie sabe: Elon Musk, que jugó todas sus cartas por
Trump, apostó toda su estrategia en Texas, que era republicana
seguro, pero para el senado los demócratas ganaron 55 a 43%, para
Representantes salieron 52,6% demócratas y 47% republicanos. Y la
demócrata Gina Hinojosa ganó la gobernación, algo que no pasaba
desde 1994.
Y, lo más duro para Milei es que un grupo de congresistas y
senadores del Partido Demócrata impulsan proyectos de ley para
bloquear o auditar la asistencia financiera del Tesoro de Donald
Trump a la Argentina. Y el puesto de Scott Bessent como secretario
del Tesoro de Estados Unidos no corre riesgo inmediato, pero su
margen de acción política enfrentará un fuerte desgaste a partir de
enero de 2027, cuando se renueve todo el Capitolio.
La falta de este respaldo seguro de parte de Bessent-Trump a Milei
(que a lo mejor se concreta igual, porque el Presidente de EE.UU. ya
dijo que vetará todo lo que salga del Capitolio), determinó que en
las últimas 15 semanas, el dólar oficial subiera 4,7% a nivel local
(de $ 1500 a $ 1570), muy en línea con la inflación y la tasa de
interés, pero durante ese lapso los bonos argentinos cayeron 3% en
pesos o 6% en dólares (por lo que el riesgo país saltó 537 unidades,
desde 402 hasta 939 puntos básicos. Y lo peor estuvo en la Bolsa de
Buenos Aires, que se hundió 30% en pesos o 33% en dólares.
¿Qué está pasando a nivel mundial? La ola azul demócrata terminó con
el libertinaje de mercado: vienen regulaciones para todo, como si un
sabihondo funcionario desde un escritorio pudiera decir como son las
cosas. Esencialmente, entre muchas cosas, habrá un mayor control
sobre la inteligencia artificial norteamericana y con los
movimientos libres para las criptomonedas.
Hay muchas incógnitas y este
miércoles habrá una nueva licitación de deuda en pesos ¿Qué podrá
salir de todo esto?
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