|
EMPIEZA UN NUEVO PARTIDO Y
LA CAUTELA
MANDA
Lo
sabemos, el futuro es desconocido. Y más en un día como el de hoy,
en el que muchos pueden llegar a terminar borrachos abrazados a un
árbol mañana de madrugada.
Lo que sabemos hasta ahora es que los ingleses se quedaron con el
bronce herido. Por ahora el enarbolado orgulloso Mbappé tiene el
consuelo de ser el mayor goleador de este torneo, con 10 tantos,
amenazado por Messi con 8. De momento, en la historia de todos los
mundiales jugados, Mbappé convirtió 22 y Messi 21... la historia aún
tiene cosas por escribir.
Tampoco sabemos de manera muy concreta a qué hora termina la final
del campeonato. Si es en tiempo normal, será a las 18. Si hay
alargues, a las 18.50. Y si de define por penales el resultado final
recién podrá conocerse a las 19.20.
Lo único que sí sabemos, de manera bien concreta, es que a partir de
mañana lunes, tanto para la política como para el mercado, empieza
otro partido. Ya no tendremos todos la cabeza metida en esta
palpitante fiesta futbolera, sino que empezará el tiempo de
descuento, rumbo a la elección presidencial de octubre de 2027.
Esto, por supuesto, no será lineal, tendrá postas consistentes en el
medio. El 4 de octubre se vota en Brasil (y al que le gusta la
libertad debe saber que la parcial justicia brasileña le acaba de
prohibir a Javier Milei visitar al ex presidente Jair Bolsonaro, hoy
en prisión domiciliaria). Y el 3 de noviembre se vota el medio
término de EE.UU., momento en el que posiblemente el inestable
Donald Trump pierda las mayorías en las dos cámaras del Capitolio.
¿Cuál es el termómetro del mercado local ante cada tramo electoral?
Por supuesto, el precio del dólar. En 2025, con elección de medio
término (menos potente que una presidencial) el dólar pasó de $ 1150
a $ 1520 entre julio y setiembre del año pasado, es decir 32% en
apenas 90 días.
¿Qué pasará con el dólar desde ahora hasta octubre de 2027? Nadie
puede saberlo. Hoy el dólar vale $ 1530, nominalmente igual que hace
dos años, con una inflación del 86% entre julio 24 y julio 26. Por
supuesto, los opositores a Milei quieren que el dólar explote, para
que vuele de la Casa Rosada. Pero hay una cosecha entera guardada en
silos sin vender y producción récor de crudo y gas en Vaca Muerta,
con la minería en máximos aún mayores. Por lo que las consultoras
imaginan al billete verde en apenas $ 1650 para fin de año, es decir
apenas 8% más que ahora, mucho menos de lo que paga la tasa del
plazo fijo, hoy muy negativa contra la inflación.
Habiendo dicho eso, ¿quién tendrá pesos para comprar dólares y
subirse a una potencial corrida. Por supuesto, las miles de familias
que no llegan a fin de mes (y que tratarán de armar un domingo
digno, con la tarde frente a los televisores) no tendrán la
posibilidad de comprar ni un solo dólar. Y metidos en la clase alta,
mientras todos estuvimos con taquicardia mirando a Messi, los
senadores nos embocaron de nuevo: se aumentaron lo que ellos
autodenominan dietas hasta $ 12 M por mes. Así son: ese cargo nació
ah honorem, para afrontarlo a puro corazón, con patriotismo, pero
ahora se transformó en una gran fuente de ingresos, el algunos casos
con 36 asesores que también ganan fortunas.
Mucha de esa gente con gran potencia para comprar dólares es la que
estará esta tarde en el estadio de Nueva Jersey, mirando a la
“scaloneta” en vivo. Como si le dieran una limosna a alguien, ese
sector gastará hoy unos US$ 14.000 para ver la final del Mundial, es
decir unas 52 jubilaciones mínimas. Gastarán en un día, lo que un
adulto mayor recibe en cuatro años y cuatro meses. El que gasta esos
millones llegará al próximo mundial, muchos jubilados no.
A todo esto, además, debemos entender que estamos dentro de una
argentina con cambio de régimen económico. El país ya no depende
únicamente de la Pampa Húmeda, sino que está Vaca Muerta y están los
minerales, es decir casi dos Pampas Húmedas adicionales. Eso
permitió el mayor superávit comercial mensual (exportaciones menos
importaciones) más alto de la historia en mayo y se apunta a que en
todo 2026 se llegue a un máximo de nunca jamás de unos US$ 23.000 M.
Es tan grande la entrada de dólares físicos por comercio exterior
que, si el Banco Central no hubiera intervenido, comprando dólares
para ponerle un piso, era altamente probable que el dólar se
agachara aún más, hasta $ 1100, lo cual habría aumentado el riesgo
de corrida de acá a octubre de 2027.
Pero desde enero a esta parte, el BCRA lleva comprados nada menos
que US$ 12.580 M, y en medio julio ya compró US$ 1405 M, por lo que
este mes puede acercarse al récord de abril de este año, mes en el
que la autoridad monetaria se deglutió US$ 2.770 M.
Gracias a esos números, el Gobierno pudo ir pagando en tiempo y
forma la monumental deuda en dólares que dejó la administración de
los Fernández y Massa, que no pagaron ni un dólar, y que le dejaron
a Milei un pagaré gigantesco, que tiene los paredones de
vencimientos más importantes en 2027 y 2028.
¿Qué resultado se está viendo en el mercado con todo esto? Esta
semana entraron a la Bolsa de Buenos Aires los primeros tres
balances trimestrales con números concretos cerrados a junio de este
año. Los tres arrojaron gruesas pérdidas, tanto trimestrales, como
semestrales (ver detalle aparte).
¿Qué viene pasando con los bonos? Esta semana, después del pago por
US$ 4350 M de Bonares y Globales, los títulos públicos argentinos
resbalaron 0,5% y el riesgo país subió 16 unidades en la semana, de
402 a 418 puntos.
Pero en la licitación que se hizo la semana pasada los inversores
redoblaron su apuesta, con el Gobierno logrando una sobre captación
de pesos, la mayor parte absorbida a tasa fija en pesos a noviembre
(letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30
de noviembre de 2026 (S30N6 - reapertura), por el que se pagó una
tasa anual del 25,59%, algo más que la TAMAR y 6 puntos anuales más
de lo que reciben los pequeños ahorristas en los plazos fijos.
El próximo viernes, barriendo el patio para que el 2027 sea "un
paseo por el parque", Caputo hará un nuevo canje voluntario.
Absorberá la letra del tesoro nacional vinculada al dólar
estadounidense cero cupón con vencimiento 31 de julio de 2026
(D31L6) y entregará a cambio dos opciones atadas al tipo de cambio:
una letra del tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero
cupón con vencimiento 31 de agosto de 2026 reapertura (D31G6) y un
bono del tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero
cupón con vencimiento 15 de diciembre de 2028 reapertura (TZVD8).
¿Cómo les está yendo en julio a los bonos argentinos respecto de lo
que ocurre en la región?
TOQUE
AQUÍ
PARA LEER LA NOTA COMPLETA
|