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ALTA EN EL CIELO, LA LIBERTAD RETROCEDE
Hoy
es 21 de junio, empieza el invierno y tenemos la noche más larga del
año. Antes que nada, "Feliz día del Padre" para quien le toque, y un
abrazo muy grande para Javier García: se nos fue su papá Roberto, un
enorme periodista (es un soplo la vida), fue "una mosca en la
oreja", como debe ser un verdadero profesional de nuestra profesión.
Habiendo dicho eso, vamos a los bifes, que es lo único que les
interesa a los inversores. Y, como primera medida, tenemos que decir
que en esta coyuntura tenemos un dólar interno que está subiendo
lentamente, tasas de interés negativas, bonos sostenidos y acciones
que acaban de sufrir una raspadita: bajaron en la semana 0,4%
medidas en dólares o 1,8% medidas en pesos, pero siguen en la zona
más alta de todos los tiempos.
Frente a esto, lo primero que estamos obligados a preguntarnos es si
¿es cierto o falso lo que nos pasa? ¿Es producto esto de un dólar
atrasado o acaso ocurre porque tenemos el superávit comercial más
alto de todos los tiempos? Contestar eso es complejo, pero podemos
entregar algunas aproximaciones.
Como primera medida debemos decir que en enero-mayo de este año la
diferencia entre exportaciones e importaciones fue de US$ 11512 M,
un récord extraordinario de nunca jamás. Y esto no es producto de
nuestra productividad. Esto es gracias a la Guerra en Irán, que
mantiene precios del petróleo y los minerales altos, y a una cosecha
bendita, abundante, con precios más o menos buenos, tras dos años de
Niño, sin sequía, un milagro.
Para entender este tremendo número de comercio exterior hay que
decir que -gracias a la guerra y al Niño- el superávit comercial
logrado en los primeros cinco meses de 2026 es 665% más alto que el
superávit de US$ 1504 M de enero-mayo de 2025. 665% ¿se leyó bien?
Ese inimaginable número se compara, además, indicando que entre 1990
y 2024, durante el lapso de enero-mayo de cada año la Argentina tuvo
un superávit comercial promedio de apenas US$ 2319 M. Es decir, este
año tenemos una superabundancia de dólares ciertos por comercio
exterior: 396% más alta que en lo que ocurrió en los últimos 35
años. 396% ¿se leyó bien?
Ya considerado este tsunami de dólares que llegan desde el mundo, y
que probablemente seguirá llegando, ya que con Vaca Muerta y con la
Minería la Argentina acaba de conseguir dos Pampas Húmedas extras.
Pero, esa expectativa es condicional, ya que nadie puede predecir
qué pasará con el precio del petróleo, de los metales y de los
granos si el caos geopolítico internacional se arregla.
Pero, más allá de esa posibilidad, la foto que entrega aquí y ahora
la economía argentina entrega una situación en la que hay una lucha
despiadada por mantener márgenes de rentabilidad en las empresas.
Esto significa, sin miramientos, que el que no baja costos no va a
sobrevivir, por lo que la depuración que viene puede ser bien
compleja.
Frente a esto, el sistema bancario argentino está en una
encrucijada. Los bancos dieron créditos a dos manos con tasas
altísimas y hoy la morosidad asusta. Frente a esto, los inversores
llaman a sus operadores y hoy por hoy los bancos tienen el teléfono
descompuesto.
Dan para los plazos fijos tasas negativas, por lo que los depósitos
en pesos se estancaron: el stock total está exactamente igual que
hace dos meses, por lo que cayeron 4,7% en términos reales. Y con
una inocencia fiscal que no convence, el stock total de depósitos en
dólares está en exactamente el mismo nivel que hace 100 días, con la
Argentina sufriendo la inflación en dólares más alta del planeta.
Y con esta situación completamente irregular, los bancos les cobran
a los clientes comisiones duplicadas. Hay cientos de llamados a
Federico Sturzenegger, que desregula hojarascas, pero que no se mete
con los poderosos. Hay miles de reclamos a la CNV y a la Caja de
Valores, y nadie da ninguna respuesta. Hay guerra entre bancos y
ALYCs, pero el Gobierno no quiere meter mano.
La situación es inquietante. Muchos analistas se preguntan si el
equipo económico hace la vista gorda, permitiendo que los bancos les
roben a sus clientes porque con el actual cuadro de situación
estamos con riesgo de un Lehman en la Argentina...
Pero ojo: esto no ocurre únicamente en el mercado argentino. En
EE.UU. ya hubo varios default, con una decena de bonos privados
impagos. Está, como gran destacado, el caso de Bed Bath & Beyond (BB&B),
una de las cadenas de tiendas de artículos para el hogar más famosas
de los Estados Unidos, conocida por vender de todo para el
dormitorio, el baño, la cocina y la decoración.
Lo que pasó con BB&B fue un caso que metió mucho ruido en el mercado
norteamericano y la SEC (la CNV norteamericana) ni se metió con ese
tema. El mensaje fue sencillo, bien parecido a lo que se sufrió con
la crisis de los tulipanes en la Ámsterdam de 1637: cada quien pone
su cuellito en juego, donde su tolerancia al riesgo se lo permite...
Frente a esto hay que decir que América latina vive horas
electorales al límite: la derecha y la izquierda pujan por
centésimas para ver quién manda. Hoy mismo Colombia vota su
balotaje. Iván Cepeda (sucesor del socialista Petro) y Abelardo de
la Espriella (candidato de derecha) están cabeza a cabeza, con las
encuestas dando polarización, con ventaja para Espriella.
Y en Perú están con el recuento final del balotaje del 7 de junio.
Por ahora la derecha de Keiko Fujimori tiene el 50,11% de los votos
y el socialista Roberto Sánchez el 49,88%. Con 27 millones
habilitados para votar, votaron solo 19,6 millones y hay 36.000
votos de diferencia, increíble, el que gane lo hará por un hocico.
Y, mirando hacia la Argentina de 2027, lo que se defina entre
derecha e izquierda es decisivo para los inversores. La derecha
siempre dice que las deudas se pagan y la izquierda en general
plantea que las deudas se revisan: "no se pueden pagar hambreando a
los que no tienen nada".
Y mirando en retrospectiva, BB&B se fue al default y a la quiebra en
2023 en EE.UU. y hoy está empezando a operar nuevamente bajo forma
digital. Una empresa compró la quiebra y los bonistas estafados no
cobrarán nada por estar a la cola de los reclamos.
Y este botón de muestra es importante para el mercado argentino.
Como los dólares del colchón no salen, Luis Caputo se vio obligado a
pedir garantías, préstamos, al Banco Mundial, el BID y la CAF, que
por condiciones bilaterales son acreedores privilegiados.
Y Argentina tiene en 2027 vencimientos kilométricos. Los compromisos
en dólares para el año que viene son de unos US$ 23.000 M y los
compromisos en pesos alcanzan los US$ 30.000 M. O sea, con los
organismos bilaterales como acreedores privilegiados, y con la ola
de dólares llegando a la Argentina en esta foto temporal muy a
favor, la deuda en pesos es mucho más alta que la deuda en dólares,
tal como le pasó a Mauricio Macri con su ministro de Economía Hernán
Lacunza a fines de agosto de 2019.
Hoy tenemos que los depósitos en pesos se congelaron y que los
depósitos en dólares no crecen. Hoy los bancos tienen depósitos en
pesos por $ 90,4 B (equivalentes a US$ 61.000 M). Los vencimientos
de deuda en pesos de 2027 son equivalentes a US$ 30.000 M. Y los
analistas se preguntan: ¿Qué pasará con toda esa masa de dinero en
2027?
Caputo quiso barrer deuda en pesos esta semana con el canje de un
bono corto, y solo pudo postergar el 20% para después de la
elección. Los inversores se mueven con pies de plomo, temen que, en
2027, si la economía real no mejora, vuelva a repetirse una corrida
cambiaria como la que hubo en 2025, cuando el dólar subió de 1050 a
1500 pesos, 43% en cuatro meses.
Hoy, con este dólar, las acciones y los bonos argentinos están con
precios en dólares en récords históricos. Si en 2027 vuelve a haber
una corrida, como la de 2025, el dólar puede saltar. Y, si el dólar
salta, la cotización en dólares de los títulos argentinos va a
sufrir.
Por esas razones, por la comisión doble de los bancos, por los
precios altos actuales y por el riesgo de que Milei se manque y no
reelija, los inversores van poniendo las barbas en remojo.
Todos se preguntan, sin poder contestarse por qué Milei está tan
empecinado en defender en su ajedrez a un peón insignificante e
impresentable como Adorni. ¿Es acaso usado como pararrayos para que
luego de Adorni, en la campaña electoral, después del mundial, se
arremeta contra el 3% de Andis y contra $LIBRA?
Milei desafía al Congreso diciendo que si lo echan a Adorni él lo
repondrá: Pero eso a nadie le importa, la verdad estará en las
urnas, en lo que le palpitará a cada argentino a la hora de votar.
Ayer hubo un banderazo en Parque Lezama reclamando "Cristina libre".
El viernes volvió el juez Lijo de París, y mañana retoma
actividades, luego de estar con el ministro de justicia Juan
Mahiques en la reunión de GAFI (Grupo de Acción Financiera
Internacional), creada por el G7 en 1989 para vigilar el lavado de
activos, el financiamiento del terrorismo y la proliferación de
armas.
Lijo tiene a su cargo la definición del enriquecimiento de Adorni.
Esto ocurre con Máximo Kirchner rompiendo del todo con Kicillof.
Pero los argentinos sabemos de memoria que, para lograr el poder,
aunque sea con plastilina, los peronistas siempre se juntan.
Y la verdad es una sola. Cristina Fernández todavía no entregó ni un
centavo de lo que debe según el fallo de la Justicia. Y acaban de
aparecer videos de los dólares de Insaurralde, en un caso en el que
la Justicia también deja pasar el tiempo: esa causa ya lleva tres
años y el juez Armella ni siquiera llamó a indagatorias.
¿Qué votará en 2027 la gente, endeudada, con problemas laborales,
con empresas que cierran? Es una gran incógnita. Y, guste o no
guste, hay que entender que Javier Milei es el que sostiene la
posición actual de los activos.
¿Qué hacer frente a esta situación? ¿Es aconsejable mantenerse en
valores locales o es más prudente tomar ganancias, esperar y ver.
Esto es lo que dicen los expertos:
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