|
INVERSORES
DESORIENTADOS
E INDECISOS: TRUMP ESTÁ CON EL DEDO
EN EL GATILLO
Vivimos
tiempos extremadamente volátiles. El régimen iraní no se rinde y
Trump sigue con su amenazante cuenta regresiva, advirtiéndole a
Teherán que si no acuerda retrocederá "a la edad de piedra". Encima,
por los feriados de Semana Santa, los inversores están desorientados
e indecisos porque no hay cotizaciones que sirvan como brújula.
Trump puede tener muchas armas, pero gran parte del petróleo mundial
está en el Golfo Pérsico y en lo que va de este año el precio del
barril de crudo se disparó, con un aumento del 92,3%. Esto está
generando previsiones de más inflación en todas partes y gran chance
de suba en las tasas de interés.
Con esto, crecen las chances de que entremos en una estanflación
mundial. El FMI dice que crecimiento global bajará de 4,1% a 2,6%
anual. JP Morgan avisa que hay un 35% de probable recesión mundial.
Y encima aún estamos con una suerte de burbuja en la cotización de
las empresas de inteligencia artificial, lo cual genera un escenario
de gran riesgo.
Por esta razón, los grandes bancos de inversión dicen que hay que
tener cuidado con las acciones y los bonos de baja calidad. Remarcan
que crece la aversión al riesgo. Y para eso se basan en la historia
del índice S&P 500 de Wall Street (el más diversificado de NY), con
reacciones durísimas en cada momento en los que la economía mundial
atravesó un gran stress.
Para entender lo que se puede plantear en el corto plazo basta decir
que durante la Guerra del Golfo de 1990 el S&P cayó 20%, que
inmediatamente después del ataque a las Torres gemelas perdió 11%,
que en la crisis de 2008 se hundió 57%, que con el inicio de la
guerra en Ucrania en 2022 cayó 10% y hoy, en esta embestida contra
Irán, viene perdiendo 5%.
Esta situación hace que la inflación mundial puede morder de nuevo.
En EE.UU. esperan que la suba de los precios internos vaya desde el
2,6% anual actual a la zona del 4%. Eso plantea tasas de la Fed
entre sostenidas o en alza para el resto del año. Y esto de alguna
manera ayuda a frenar la caída del dólar global, y parece mantener
un piso para refugios clásicos como oro, plata y bitcoin, además de
agregar dudas en los bonos de baja calidad, provocando al mismo
tiempo debilidad en las acciones.
Y por si todo eso no fuera suficiente, dentro de una semana empiezan
a entrar los balances del 1°T26 en la Bolsa de Nueva York. Allí se
verá qué pasó con las ganancias o las pérdidas de las empresas. En
un momento en que muchos inversores asustados están intentando
abandonar fondos de riesgo, al punto que BlackRock y Morgan Stanley
habilitaran un corralito legal, que permite retirar dinero, pero no
de manera inmediata, sino escalonada.
Frente a esta huida de inversores uno de los bancos más grandes del
mundo salió a decirle a sus inversores que no se asusten, para que
el temor no se convierta en corrida. Buscó tranquilizarlos
diciéndoles que el tema actual es de corto plazo, mientras que el
elemento geopolítico de hoy no se convierta en un evento macro más
amplio.
Así, el escenario base es que los flujos de petróleo seguirán
saliendo desde el golfo de manera suficiente como para evitar una
recesión global y en particular una recesión en EE.UU. La
expectativa de ese informe plantea que el petróleo va a retroceder,
pero no hasta 60 dólares como estaba.
De todos modos, la probabilidad de que haya recesión en EE.UU. acaba
de subir del 20 al 35%. Y que este número no invita a tener gran
temor, sino atención, con análisis constante. El banco sostuvo que
el panorama se puso más complejo pero que no está roto: se mantiene
por ahora la expectativa de que el PBI de EE.UU. crecerá 2%.
Sin embargo -dice el informe- el shock actual es claramente
inflacionario de corto plazo, pasando de una inflación del 2,3 a
casi 5% anual. El factor decisivo es cuánto tiempo más durará la
guerra: si la cuestión se resuelve antes de mediados de abril, la
tensión de largo plazo no subirá tanto, por lo que aún se sigue
pensando que en la segunda parte del año puede haber una baja de
tasa de la Fed.
Internamente, en territorio norteamericano el elemento clave es
político, porque la guerra con Irán no es popular entre los votantes
estadounidenses. Esta cuestión aumenta la probabilidad de victoria
de los demócratas en la elección de medio término del 3 de noviembre
próximo, por lo que en la Cámara de Representantes aumentará el
dominio demócrata e incluso el Senado pasará a entrar en terreno de
paridad con los republicanos.
Si ese cambio en las bancas del Capitolio se produce puede iniciarse
un juicio político contra Trump en la apertura de 2028. Esta foto se
mantiene si es que la guerra termina antes de mediados de abril, por
lo que el daño parece por ahora contenible. Frente a eso el banco
les recomienda a sus inversores no abandonar el riesgo, pero sí
mantenerse a la defensiva: buscar acciones con buena calificación y
oro.
Se ve un bache de corto plazo en el que hay que cuidarse, pero de
largo se puede seguir manteniendo los activos de riesgo. Y se
reitera que de largo el potencial alcista continúa. Así, los
sectores salud, defensa y energía -incluso la nuclear- se ven como
las áreas con mejor desempeño.
Creen que la IA está mejorando la productividad. Ven que los activos
reales se beneficiarán más que los financieros. Creen que América
latina puede beneficiarse. Dicen que la traba en Qatar complica más
al gas que al petróleo. Pero reiteran que es crucial que la guerra
termine a mediados de abril. Si eso no se logra, las cosas se pueden
complicar. Ante eso la idea es ser defensivos en el corto y
agresivos de largo.
Por lo que se ve hasta ahora, Japón y Europa son zonas mucho más
afectados por esta crisis. Pero hay que prestarle mucha atención a
lo que pase con el cambio de Powell por Warsh en la Reserva Federal,
y están convencidos de que es más probable que el BCE y el BoJ suban
sus tasas y no ven esa posibilidad en la Fed.
Por esta razón ha pasado lo que sucedió en los mercados durante los
últimos días, que detallamos aparte en el informe de
PERSPECTIVAS. Y el consejo reinante es estar en "cash", tener
paciencia y manejar el "timing" para afrontar un corto plazo que
viene muy volatil:
TOQUE
AQUÍ
PARA LEER LA NOTA COMPLETA
|