
![]()
Luis Varela
SABER INVERTIR

Edición en línea del Domingo 3 de mayo de 2026
LO QUE YA NO FUNCIONA CAE SIN PARAR Y LO QUE TIENE DEMANDA SUBE HASTA LOS CIELOS
El que apostó al dólar perdió, y hay grandes chances de que lo siga haciendo
Escribe LUIS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com
Acaba de
terminar un mes de abril ciertamente caótico. Afuera el mundo estuvo en
vilo, que el estrecho de Ormuz abierto, que el estrecho de Ormuz cerrado,
todo con un petróleo muy volátil, que escaló un poco más, con riesgo de
llevar al mundo a más inflación, tasas de interés altas durante más tiempo,
con chances de estanflación e incluso de recesión, si surge alguna sorpresa
más ante las inciertas condiciones geopolíticas.
Y en Argentina, lo sabemos: en centro de todas las miradas está en
comprender que este Gobierno de Milei no es tan moral como se demuestra.
Aparecen varias señales de corrupción, que el argentino medio ya no está
dispuesto a aguantar, con un Presidente que lamentablemente no actúa a la
altura de su cargo. Con brotes de furia que descolocan, y con grandes
vencimientos de deuda (en pesos y dólares) que se ven acercando, los bonos
no se sostienen, el riesgo país subió 100 puntos en 90 días y la Bolsa de
Buenos Aires perdió en el mes más del 5%, con inflación más baja que en
marzo, pero con tasas de interés absolutamente negativas.
La mayor parte de los ahorristas se sigue moviendo según estrategias que ya
no funcionan. En el último año la inflación fue de más del 32% y el dólar
subió 18%, y estamos entrando en mayo, que es el mes de oro de ingreso de
dólares por la exportación de granos, y ahora con un agregado sin riesgo
climático de sequía como son las ventas de petróleo, gas y minerales.
Tenemos que entender que las condiciones mundiales se mueven con otros
códigos. La geopolítica global altera todo, pero la inteligencia artificial
pone a la realidad patas arriba, no solo aquí, sino en todas partes.
Acabamos de ser testigos de la presentación de balances de empresas
tecnológicas en NY que, en un mundo en guerra, llevó a los índices de Wall
Street a nuevos récords. Así aparecen casos notables, como la fabricante de
semiconductores, procesadores y especialista en conectividad como Intel, que
en abril saltó 114%, con un incomprensible brinco del 483% en los últimos 12
meses.
Así, mientras en abril el índice Nasdaq de NY saltó 15,3%, el S&P avanzó
10,4% e incluso el Dow de empresas industriales subió 7,1%, a nivel local el
índice Merval se achica, los bonos duermen y con una inflación esperada del
2,4% mensual, la tasa de interés de los plazos fijos pagó menos del 1,7%.
Todos miran corto, se asustan por el riesgo político por la presidencial de
2027, la mitad de la gente no llega a fin de mes, y es posible que su
decisión de voto cambie. Con eso, a nivel local muchos buscan refugio en
Obligaciones Negociables (bonos privados) con vencimiento entre 2030 y 2034,
que prometen una TIR del 7% anual (con el riesgo argentino adentro), en
momentos que a nivel global hay bonos como los de Oracle o Ford que pagan
casi lo mismo.
Se está cumpliendo exactamente un año del levantamiento del cepo para
personas. Y, mientras en el mundo el dólar global acaba de caer 11% contra
el resto de las monedas, con un desplome aún mayor local del billete verde
contra la inflación, la gente sigue actuando como hormigas antes de una
tormenta, llevándose dólares al colchón. Muchos no perciben el cambio de
época. No comprenden que estamos ante un cambio absolutamente heterogéneo. Y
no es solo ganancias para el campo, la energía, los minerales o la economía
de la inteligencia. Estamos ante variaciones drásticas, que jamás hubiéramos
imaginado: por ejemplo, comparando los patentamientos de abril de este año
contra abril del año pasado, la venta de autos cayó 13,6% y la venta de
motos voló con una suba del 51,5%.
Los bancos están sumergidos en una pelea despiadada. Algunos pagan plazos
fijos en dólares a un año que pagan tasas de 5% anual, otros pagan como
siempre 0,5%. Los bancos oficiales como el Nación o el Provincia pagan
plazos fijos UVA en pesos a un año con tasas de inflación más 5%, mientras
que los bancos privados pagan mucho menos o incluso esconden esas
alternativas en las plataformas de los homebanking.
Las Lecaps o los bonos atados al CER que vencen este año están pagando
muchísimo menos que la inflación. En el caso de que el Gobierno lograra
volver a la desaceleración de IPC, solo los papeles CER largos, que vencen
de mediados de 2027 en adelante están con tasa positiva. Hay muchos
inversores más especializados que desensillan de "carry trade", toman
ganancias espectaculares en dólares, y crece la cantidad de inversores que
aceptan tomar los Bonares cortos, con el de 2027 (AO27) que paga 5,1% anual
o el de 2028 (AO28), con vencimiento post electoral, que promete 8,8%.
Lo que viene es tan impredecible que, con riesgo de que Wall Street enfrente
una toma de ganancias tras subas récord, afamadas empresas con probado éxito
como Berkshire Hathaway tiene en este momento posiciones de efectivo en
nivel récord. Tiene quietos, esperando, nada menos que US$ 397.000 M, listos
para usar después de que el mercado corrija. Últimamente, concretó grandes
ventas de compañías tecnológicas, y mantiene en su cartera papeles como
American Express, Apple, Bank of America, Coca-Cola y Chevron.
Mientras tanto, la campaña electoral presidencial de 2027 empieza a mostrar
signos de inicio. Se vio con la nada numerosa convocatoria de la CGT a Plaza
de Mayo, que la hizo el 30 de abril, porque el 1° de Mayo iba a ir mucha
menos gente, por el fin de semana largo. Y, a la vez, mientras nadie de la
oposición parece capturar el desgaste de LLA, nadie entiende por qué Milei
hizo tanto esfuerzo para mantener en su cargo a un Manuel Adorni que no
parece valer tanto. Llevó a todos sus ministros y a su barra de trols a
alabarlo, defendiéndolo de manera insólita.
Debemos entender que dentro de 39 días empieza el Mundial de fútbol, con
México-Sudáfrica en el estadio Azteca. Y que, dentro de 11 semanas, el 19 de
julio, terminará ese campeonato en el MetLife Stadium de Nueva York. Muchos
suponen que esa será la gatera de largada para la pelea por los votos de
octubre de 2027 y que eso vendrá acompañado por una masiva dolarización de
los depósitos, como pasó de manera gigantesca en 2025, cuando Kicillof ganó
el primer round bonaerense el 7 de setiembre, pero perdió de manera
contundente el 26 de octubre gracias a la ayuda del tío Scott Bessent, con
el Tesoro de EE.UU. realizando algo jamás visto: compró pesos argentinos.
Muchos dicen que la mejor forma de tratar de adivinar el futuro es mirar
hacia el pasado. Hay quienes rememoran la Argentina rica de unos pocos de
principios del siglo XX, pero que fue tan atractiva como para actuar como un
imán para europeos que huían de la Primera Guerra Mundial. El propio Milei
le da a la lata con esa cantinela todo el tiempo. De hecho, cree que la
salida es aliarnos de manera más que carnal con EE.UU., sin que se sepa qué
va a pasar con Trump y Bessent en la elección de medio término que tendrá
EE.UU. en noviembre.
Infinidad de voces tratan de explicar por qué la Argentina perdió el tren
durante el Siglo XX. De toda la región éramos claramente el país más
adelantado y hoy no nos tocan ni con un palo. En abril toda la región bajó
su nivel de riesgo país, pero Argentina sigue arriba de todo con 556 puntos
básicos, muy lejos de Ecuador con 411 unidades, México con 204, Brasil con
174, Perú con 120, Chile con 83 y Uruguay con apenas 62. En cualquier
momento Yamandú Orsi tiene menos riesgo que Donald Trump.
El muy reconocido historiador económico Pablo Gerchunoff cree que el
principio de la decadencia Argentina tuvo que ver, no con la crisis de 1929
que hubo en NY en sí, sino porque luego de eso Gran Bretaña nos dio la
espalda. Para entender el planteo de Pablo Gerchunoff sobre el "abandono"
británico, hay que visualizar que la relación entre Argentina y Gran Bretaña
no fue una ruptura sentimental, sino un cambio pragmático de prioridades
dictado por la crisis global.
Tras el crack de 1929, el comercio mundial se desplomó. Gran Bretaña, que
hasta entonces había sido el gran defensor del libre comercio, entró en
pánico económico. En 1932, se celebraron los Acuerdos de Ottawa, donde el
Reino Unido estableció la "Preferencia Imperial". ¿Qué significaba? Londres
decidió comprarle carne y cereales preferentemente a sus propias colonias y
dominios (como Australia, Canadá y Nueva Zelanda). En tanto que la
Argentina, que era el "sexto dominio" inglés de facto, pero no de derecho,
quedó fuera de ese círculo de privilegios.
Gerchunoff señala que el "Pacto Roca-Runciman", firmado en 1933, fue un
intento desesperado de Argentina por evitar que Gran Bretaña le diera la
espalda por completo. Si bien Argentina logró asegurar una cuota de
exportación de carne, lo hizo a un costo altísimo: Gran Bretaña impuso
condiciones leoninas (trato preferencial a sus ferrocarriles, control del
mercado de cambios, etc.). Fue la confirmación de que la relación ya no era
de socios complementarios, sino de un imperio protegiendo sus restos a
expensas de un cliente periférico. Fin.
Según Gerchunoff, eso obligó a la Argentina a buscar un nuevo modelo. Al
cerrarse ante el mundo y alejarse Gran Bretaña. El país no tuvo más opción
que iniciar la Industrialización por sustitución de Importaciones. El modelo
agroexportador, que había brillado entre 1880 y 1914, simplemente dejó de
tener un comprador que lo sostuviera. Gran Bretaña se alejó por su propia
decadencia. Y aquí viene la pregunta del millón. ¿Puede pasar algo así con
el EE.UU. al que intenta atarse Milei? ¿Qué pasará si la economía local no
despega, si Trump pierde en noviembre y si Milei se queda sin respaldo
externo en 2027?
Nadie conoce el futuro, y los riesgos son grandes. Por eso, los grandes
bancos de inversión plantean una unívoca estrategia para los complicados
tiempos que vienen, con un portafolios de inversión que detallamos a
continuación:
Pida en su email el PANORAMA FINANCIERO SEMANAL completo
QUÉ PUEDE PASAR CON EL DÓLAR
AFUERA:
![]()
PERSPECTIVA PARA EL DÓLAR EN LA ARGENTINA:
![]()
DIRECCIÓN DE LAS
TASAS DE INTERÉS:
![]()
EL CAMINO DE LOS TÍTULOS PÚBLICOS:
![]()