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APERTURA DEL MARTES
PORTAFOLIO DE INVERSIÓN PARA HOY
EL QUE APOSTÓ AL DÓLAR PERDIÓ: Y HAY
GRANDES CHANCES DE QUE LO SIGUA HACIENDO
Acaba
de terminar un mes de abril ciertamente caótico. Afuera el mundo
estuvo en vilo, que el estrecho de Ormuz abierto, que el estrecho de
Ormuz cerrado, todo con un petróleo muy volátil, que escaló un poco
más, con riesgo de llevar al mundo a más inflación, tasas de interés
altas durante más tiempo, con chances de estanflación e incluso de
recesión, si surge alguna sorpresa más ante las inciertas
condiciones geopolíticas.
Y en Argentina, lo sabemos: en centro de todas las miradas está en
comprender que este Gobierno de Milei no es tan moral como se
demuestra. Aparecen varias señales de corrupción, que el argentino
medio ya no está dispuesto a aguantar, con un Presidente que
lamentablemente no actúa a la altura de su cargo. Con brotes de
furia que descolocan, y con grandes vencimientos de deuda (en pesos
y dólares) que se ven acercando, los bonos no se sostienen, el
riesgo país subió 100 puntos en 90 días y la Bolsa de Buenos Aires
perdió en el mes más del 5%, con inflación más baja que en marzo,
pero con tasas de interés absolutamente negativas.
La mayor parte de los ahorristas se sigue moviendo según estrategias
que ya no funcionan. En el último año la inflación fue de más del
32% y el dólar subió 18%, y estamos entrando en mayo, que es el mes
de oro de ingreso de dólares por la exportación de granos, y ahora
con un agregado sin riesgo climático de sequía como son las ventas
de petróleo, gas y minerales.
Tenemos que entender que las condiciones mundiales se mueven con
otros códigos. La geopolítica global altera todo, pero la
inteligencia artificial pone a la realidad patas arriba, no solo
aquí, sino en todas partes. Acabamos de ser testigos de la
presentación de balances de empresas tecnológicas en NY que, en un
mundo en guerra, llevó a los índices de Wall Street a nuevos
récords. Así aparecen casos notables, como la fabricante de
semiconductores, procesadores y especialista en conectividad como
Intel, que en abril saltó 114%, con un incomprensible brinco del
483% en los últimos 12 meses.
Así, mientras en abril el índice Nasdaq de NY saltó 15,3%, el S&P
avanzó 10,4% e incluso el Dow de empresas industriales subió 7,1%, a
nivel local el índice Merval se achica, los bonos duermen y con una
inflación esperada del 2,4% mensual, la tasa de interés de los
plazos fijos pagó menos del 1,7%. Todos miran corto, se asustan por
el riesgo político por la presidencial de 2027, la mitad de la gente
no llega a fin de mes, y es posible que su decisión de voto cambie.
Con eso, a nivel local muchos buscan refugio en Obligaciones
Negociables (bonos privados) con vencimiento entre 2030 y 2034, que
prometen una TIR del 7% anual (con el riesgo argentino adentro), en
momentos que a nivel global hay bonos como los de Oracle o Ford que
pagan casi lo mismo.
Se está cumpliendo exactamente un año del levantamiento del cepo
para personas. Y, mientras en el mundo el dólar global acaba de caer
11% contra el resto de las monedas, con un desplome aún mayor local
del billete verde contra la inflación, la gente sigue actuando como
hormigas antes de una tormenta, llevándose dólares al colchón.
Muchos no perciben el cambio de época. No comprenden que estamos
ante un cambio absolutamente heterogéneo. Y no es solo ganancias
para el campo, la energía, los minerales o la economía de la
inteligencia. Estamos ante variaciones drásticas, que jamás
hubiéramos imaginado: por ejemplo, comparando los patentamientos de
abril de este año contra abril del año pasado, la venta de autos
cayó 13,6% y la venta de motos voló con una suba del 51,5%.
Los bancos están sumergidos en una pelea despiadada. Algunos pagan
plazos fijos en dólares a un año que pagan tasas de 5% anual, otros
pagan como siempre 0,5%. Los bancos oficiales como el Nación o el
Provincia pagan plazos fijos UVA en pesos a un año con tasas de
inflación más 5%, mientras que los bancos privados pagan mucho menos
o incluso esconden esas alternativas en las plataformas de los
homebanking.
Las Lecaps o los bonos atados al CER que vencen este año están
pagando muchísimo menos que la inflación. En el caso de que el
Gobierno lograra volver a la desaceleración de IPC, solo los papeles
CER largos, que vencen de mediados de 2027 en adelante están con
tasa positiva. Hay muchos inversores más especializados que
desensillan de "carry trade", toman ganancias espectaculares en
dólares, y crece la cantidad de inversores que aceptan tomar los
Bonares cortos, con el de 2027 (AO27) que paga 5,1% anual o el de
2028 (AO28), con vencimiento post electoral, que promete 8,8%.
Lo que viene es tan impredecible que, con riesgo de que Wall Street
enfrente una toma de ganancias tras subas récord, afamadas empresas
con probado éxito como Berkshire Hathaway tiene en este momento
posiciones de efectivo en nivel récord. Tiene quietos, esperando,
nada menos que US$ 397.000 M, listos para usar después de que el
mercado corrija. Últimamente, concretó grandes ventas de compañías
tecnológicas, y mantiene en su cartera papeles como American
Express, Apple, Bank of America, Coca-Cola y Chevron.
¿Es acertado quedarse en efectivo? ¿Cuáles son los caminos más
adecuados para tratar de evitar que los ahorros se evaporen entre
los dedos? Lo que viene es un período repleto de incertidumbre y
tomar medidas equivocadas puede llevar a grandes desastres. ¿Qué
hacer entonces? Veamos:
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